Con las tendencias de salud y bienestar que se están volviendo rápidamente prominentes en nuestras vidas hoy en día, se nos ha recordado constantemente la importancia del agua. A todo el mundo se le ha dicho alguna vez en la vida: "¡Bebe al menos 8 vasos de agua al día!". Pero, ¿por qué se nos sigue recordando constantemente si a estas alturas ya deberíamos tenerlo grabado en la cabeza?
Dato impactante: Hace apenas 5 años, los estadounidenses consumían cerca de 50 mil millones de litros de refresco al año, ¡lo que equivale básicamente a 216 litros (57 galones) por persona! (Fuente: NationMaster)
Afortunadamente, en un estudio realizado hace menos de un año, el consumo de refrescos ha disminuido drásticamente y el consumo de agua vuelve a estar en la cima, y ahora el 63% de los estadounidenses evitan activamente los refrescos. ¡Eso es una gran noticia para la salud! Sin embargo, muchas personas han recurrido a otros líquidos como bebidas energéticas, zumos y saborizantes artificiales. Eso podría ser un paso adelante con respecto a los refrescos, pero en realidad no ayuda a controlar nuestro consumo diario de azúcar.
El agua es esencial para nuestros cuerpos para ayudar al metabolismo, eliminar toxinas, enfriar, regular el pH, transportar sustancias y mucho más. Entonces, ¿cómo podemos adquirir el hábito de beber más agua todos los días? Aquí tienes algunos consejos:

- Bebe un poco de agua después de despertarte, antes de cepillarte los dientes.
- Añade tu propio sabor natural al agua: frutas/verduras/hierbas en rodajas.
- Establece una meta diaria.
- Haz un seguimiento de cuánta agua bebes, usando una aplicación o un cuaderno.
- Consigue una botella que realmente quieras usar y llevar contigo.
- Bebe un vaso de agua antes de cada comida.
- Consume más alimentos a base de agua, como sandía, melón, etc.
- Añade un poco de especias a tu comida.
- Bebe menos cafeína: la cafeína te deshidrata.